«The Witcher». Crítica de la serie

Esta es mi reseña, muy personal, de la serie «The Witcher», basada en la saga de Geralt de Rivia. Te pongo lo que me gustó y lo que no.

No soy muy amigo de reseñar series o películas. En especial porque no soy ningún entendido de ninguna de las dos.

Me gustan las películas, claro. Bueno, algunas, como a todo el mundo. Vaaale, no soy muy cinéfilo, lo reconozco.

De hecho, apenas veo películas. Poquísimo. Sólo el teatro me gusta menos que el cine.

Aunque puestos a sincerarnos, lo que peor llevo es tener que ir al cine para ver una película, así que las pocas pelis que me podrían atraer prefiero verlas en pantalla pequeña.

No es este el lugar para exponer todas mis fobias hacia las grandes salas, pero tiene mucho que ver con el resto de espectadores y su dudoso saber estar a la hora de estar en lugares públicos.

Hablo en general, por supuesto. Normalmente la gente sabe comportarse, aunque yo soy un imán para atraer a los comenachos, miramóviles y pegapatadasalabutaca a mi alrededor. Es un don con el que nací, qué se le va a hacer :)

Series con comedimiento

Sé que a los de mi generación les ha dado a todos por hacer lo mismo. A saber: correr (disculpas, hacer running), beber gin tonics, tener perro, dejarse barba (sólo los tíos, of course), ver series como si no hubiera un mañana y jugar a juegos de mesa.

Yo reconozco que sólo me ha dado por lo último y sólo juegos de rol.

Respecto a las series, es verdad que ya me he visto unas pocas, pero puedo estar semanas sin ver ni una. Y que cuando me da por ver una serie, me pongo sólo un capítulo.

No tres o cuatro como hacen muchos con esas maratones antinaturales que se me meten entre pecho y espalda, como si hubieran perdido una apuesta.

Un solo capítulo por jornada. Que para mí ya es. Y ya está.

El colono
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Género ciencia ficción - space opera
Unas 150 páginas
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Género postapocalíptico
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Género comedia romántica fantástica
Cerca de 50 páginas

Sí, lo sé, lo mío no tiene nombre. Aquí tenéis a un tipo que jamás ha visto un capítulo de la serie «Cuéntame», «Los Serrano» y otras exquisiteces patrias de vecinos y demás.

Y no, no debéis preguntarme «¿Y por qué no las has visto?» Soy yo quien os tiene que preguntar: Pero, ¿por qué las veis?

Soy un tipo que no ha visto, y no tiene ningún interés en hacerlo, en ver «Breaking Bad», «Los Soprano» y demás narco-series o policiales. No me interesa el tema.

Yo soy de series con algo de misterio, terror incluso, fantasía, ciencia ficción o historia. Son los temas que también más me atraen en la literatura, así que por ahí andan también mis gustos en lo que a series se refiere.

¿Por qué os largo toda esta parrafada si de lo que va esta entrada es del brujo ese del pelo blanco?

Pues para que sepáis qué clase de persona soy en mis gustos y mi poca experiencia viendo series y lo tengáis en cuenta a la hora de leer lo que sigue.

«The Witcher», la serie. ¡La reseña!

The Witcher. Reseña de la serie de televisión
«Amos, sardinilla, dale palante que no llegamos. Que nos vamos a tirar media serie de aquí pallá».

Primero os informo que esta reseña tiene «destripamientos». Esto… mejor decir spoilers, ¿verdad?

Me he leído los tres primeros libros en los que se basa esta serie de televisión. La saga de «Geralt de Rivia» escrita por el polaco Andrzej Sapkowski.

Y, salvo el primero de estos libros, que reconozco que sí me gustó y fue el que hizo que siguiera leyendo más de la saga, el resto se me fue gradualmente atragantando, llegando a empezar el cuarto y dejarlo cuando apenas llevaba medio centenar de páginas.

¿El motivo? Pues no quiero crear polémica con algún fan de los libros, pero la saga me pareció flojilla para lo que esperaba de una serie de libros que tantos lectores tenía.

No sé, también os digo que yo voy por temporadas y a veces se me traba alguna lectura simplemente porque no es mi mejor época para leerlo.

El caso es que abandoné al bueno de Geralt de Rivia.

Luego supe de la existencia de una serie sobre aquella saga: «The Witcher«, interpretado por el tipo que hace de Superman en las películas (yo sólo he visto una de ellas y casi me duermo): un tal Henry Cavill.

¿Me gustó la serie o me pasó como con los libros? Os lo cuento al final.

De momento, os diré que durante los dos primeros episodios he de reconocer que a punto estuve de pasar también de la serie.

Me pareció algo confusa; el trabajo de algunos personajes no acababa de convencerme y apenas entendía algo, ¡y eso que me había leído tres libros!

Sin embargo, quise darle una oportunidad y no me rendí.

¿De qué va «The Witcher»? (contado así, a grosso modo)

Geralt de Rivia es un brujo, una especie de guerrero-mago vitaminado y mineralizado. Tiene un oscuro pasado que en la serie apenas se deja entrever. Sólo que fue abandonado por su madre (¡vaya trauma, chico!) y adoptado por alguien del gremio que lo entrenó para matar monstruos.

Y así se gana la vida el brujo del pelo blanco: aniquilando todo bicho viviente, por un módico precio, de los muchos que pululan por las tierras lúgubres y sombrías donde transcurre la acción.

A mí siempre me pareció un poco lioso esto del tema político del mundo del tito Geralt, pero seguro que hay cientos de webs donde se analizan hasta los menús que se ofrecen en libros y películas. Les invito a visitarlas si buscan algo más detallado que esta birria de reseña que les traigo.

En fin, que en otro arco argumental tenemos a una cría, Cirilla (Ciri para los amigos, o la leoncilla de Cintra para… bueno, no sé para quién) que es una princesa (sí, tenía que tener una princesa) que se ve obligada a huir de su castillo porque ha sido arrasado por la gente del país de Nilfgaard, una especie de Mordor pero sin orcos.

La chica va en busca de su destino, que no es otro que el bueno de Geralt de Rivia, que tiempo ha fue al castillo de Cintra y tuvo un buen lío (de armas, se entiende) y acabó «atado» a Ciri.

Esta parte a mí no me quedó muy clara, pero por lo visto es una tradición que hay que cumplir en aquellos reinos de Dios: si te dicen que eres el destino de alguien se siente, te ha tocado irte con él.

Por otro lado tenemos a Yennefer de Vengerberg (alias la Yeni, jajaja, no, es broma), que es con mucho lo más interesante de «The Witcher».

Yennefer jorobada
Aquí tenemos a Yennefer cuando era incómoda de ver, pero era inocente como un gatito.

Interesante porque la moza empieza siendo una pobre jorobada que vive en semiesclavitud en casa de sus viejos. Hasta que un día aparece la hechicera Tissaia de Vries, que es la Dumbledore  de este mundo.

De Vries controla la escuela de magia de Hogwarts… ehhh, perdón, de Aretuza. Y se lleva a la lastimosa Yennefer con ella para iniciarla en los caminos del sex… ¡de la magia!

Luego, tras comprobar que en aquella escuela de magia hay mucha política y mucha tontería, acabará haciéndose una operación de estética mágica y maquillaje a full equipe para acabar siendo una hechicera de las que quitan el hipo y te convierten en rana en cuanto te descuidas.

Todo acabará confluyendo al esperado encuentro de Geralt con Ciri, dejando la serie lista para su segunda temporada.

Yennefer guapa
No, no es una actriz de un culebrón turco, es Yannefer de Vengerberg con peluquería, maquillaje y, ejem, todo a tope.

Bueno, y entonces qué. ¿Te ha gustado o no?

Pues he de reconocer que al final sí me ha gustado.

No, no me ha parecido la leche ni pegaré saltos de alegría cuando estrenen la segunda temporada. Pero sí la veré, que es más de lo que la mayoría de las series consiguen conmigo.

Cositas que no me han gustado

Los ojos de Geralt de Rivia, o mejor dicho, las lentillas de color que le han colocado al actor Henry Cavill. ¿No hubiera sido mejor colorearlas en postproducción como los de la actriz que hace de Yennefer, que luce unos violeta que no le quedan mal?

Es que no sólo da grima cuando mira. Lo cual sería bueno dar esa sensación siendo un brujo matabichos, si no porque las lentillas a veces parece que se le mueven y queda raro. Muy raro.

Del color ambarino no digo nada. Mi padre y mi hermana tienen un color de ojos de esa tonalidad, así que estoy acostumbrado a que me miren así ;)

Geralt de Rivia, el brujo blanco. The Witcher
Ojos de cazador. «Te estoy mirando…».

Otra cosa que me descoloca es el lío que se traen con el paso del tiempo. Vale, entiendo que queda genial en pantalla dar esos saltos espacio temporales, pero a veces yo andaba un poco perdido.

Espero que no se líen (o nos líen) tanto en la siguiente temporada.

El bardo Jaskier. Lo siento, lo odio. Cada vez que salía en escena me rompía el hilo de lo que estaba viendo. Ya sé que es un personaje de los libros y que hace las veces de actor secundario gracioso, pero está a esto de convertirse en un Jar Jar Binks para mí.

La producción, en líneas generales, es bastante decente, con unos efectos muy buenos, casi cinematográficos, lo cual me choca un poco que luego te pongan algunos escenarios como muy de cartón piedra, algo muy manido en este tipo de producciones donde te hacen un poblado cuasi modular que luego lo mueven a discreción para parecer que es más grande.

Estos puntos no es que acabe perjudicando la serie, pero son cositas que se pueden mejorar.

Cositas que sí me han gustado

Geralt de Rivia es tal y como te lo imaginas en los libros. En ese aspecto lo ha clavado Cavill. En la versión original pone una voz de ultratumba que va muy bien con el personaje y sus maneras son inmejorables.

Anya Chalotra, la actriz que interpreta a Yennefer. No es físicamente como me la imaginaba por los libros, pero da igual, es el mejor personaje de la serie, con permiso del tipo del pelo blanco.

Su papel también es verdad que es el que tiene más chicha y la actriz lo aprovecha al máximo. Está genial, y no sólo físicamente ;) La actriz que hace de Tissaia de Vries también lo borda.

En general, el elenco de la serie es bastante aceptable y, salvo el bardo de las narices, no me chirría ninguno. Hasta el malo malísimo nilfgaardiano está bien llevado.

Mención especial se merece la Reina Calanthe, interpretado por la actriz Jodhi May, quien lo borda y se la echará de menos.

La actriz que hace de Ciri, Freya Allan también se la ve con tablas, aunque se pase la mayor parte del tiempo corriendo de aquí para allá como pollo sin cabeza.

En definitiva, se nota que se han rodeado de buenos actores y actrices porque si no la historia no aguantaba.

Eh, no me malinterpreten, pero hay series de fantasía por ahí que son una pena por la baja calidad de sus intérpretes, que dejan una posible buena historia en un fiasco.

Se me viene a la mente la serie de «Las crónicas de Shannara», un truñaco de serie de cuyos actores sólo se salva la actriz española Ivana Baquero.

¿La recomiendas?

Hombre, si te va la fantasía medieval pues sí. Además son sólo ocho capítulos, así que no marean demasiado la perdiz como en otras, que alargan y alargan porque contrataron 24 episodios.

Ojo, que no es un nuevo «Juego de tronos«, como he leído por ahí. Para nada.

Es verdad que aquí también tienen su ración de tetas, cosa obligatoria de añadir si lo que buscas es posicionarte como fantasía para adultos, pero no vas a encontrar en «The Witcher» una nueva serie que te ayude a pasar ese tremendo síndrome de abstinencia que nos dejó la serie de hielo y fuego.

Yennefer y Geralt de Rivia
«¿Qué has hecho Yennefer?». «Son sólo burbujas, mi amor».

Tómatelo como una serie que busca su propio camino. Si lo haces así, te gustará. Porque si la ves con ánimo de comparar, no te va a gustar.

Ya te digo yo que es incomparable a «Juego de Tronos», todo sea dicho, por muchos motivos: extensión, elenco, tramas, escenarios, presupuesto… Haz lo que te digo y no te llevarás un chasco.

Aún es pronto para saber si será una gran serie o se quedará en el camino como tantas, pero al menos lo va a intentar y si el público responde creo que tendremos al lobo blanco para rato.

Interacciones con los lectores

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