El navegante, de Morris West (Libros inolvidables)

En casa de mis padres siempre ha habido libros. De todo tipo: novelas, enciclopedias, coleccionables por fascículos,… y mis padres jamás me prohibieron leerlos. Es más, mi padre me coleccionó más de una enciclopedia de vida natural porque veía que me gustaba.

Para mí fue un hito, porque era la primera novela adulta que leía sin estar obligado a hacerlo
Pero nunca se pusieron pesados con que leyera. No hacía falta, porque ya me gustaba leer. Así que, en aquel piso y en el del pueblo, donde mis padres se fueron llevando más libros por la imposibilidad de tenerlos todos en un mismo sitio, tenía sendas bibliotecas a mi disposición, si quería.

Es cierto que cuando era más joven no me llamaban la mayoría de aquellos libros, que veía demasiado sesudos. Recordemos que yo me estaba iniciando en la lectura e iba poco a poco. Hasta que un verano en el pueblo (en el norte de España), aburrido de pasar las tardes esperando a quedar con la pandilla para salir con la bici, decidí leer alguno de los libros que se encontraban perfectamente colocados en la librería del salón.

Fue cuando di con El navegante, de Morris West.

El navegante: subiendo el nivel

Supongo que sabéis que Morris West fue el autor de obras tan conocidas como «las sandalias del pescador», por ejemplo. Yo por entonces no tenía ni idea de quien era este tipo, como me pasaba con tantos otros autores. Así que no elegí el libro por quien lo había escrito. La portada era bien simple, típica de Círculo de Lectores de entonces, con una foto de stock de una playa y una tipografía muy sesentera. Tampoco fue por esto por lo que la elegí.

Portada del libro El navegante, de Morris West

Esta es la portada de la edición que me leí. Claramente desfasada estéticamente hablando.

La elección resultó ser más simple de lo que podría parecer entonces: me puse a leer los primeros párrafos, esperando una señal que me hiciera decantarme por seguir o dejarla donde estaba. Cuando llevaba leído el primer capítulo pensé que la cosa estaba ya bastante clara. Me lo llevé a mi habitación y en cuestión de unos pocos días ya la había terminado.

Y me había gustado mucho. Tanto que la volví a releer al verano siguiente, asociando así esta novela con las vacaciones. Seguro que si la leo en invierno no es lo mismo ;)

Para mí fue un hito, porque era la primera novela adulta que leía sin estar obligado a hacerlo como lectura del colegio o del Instituto, no me acuerdo, y que además me había encantado. Qué suerte la mía.

¿De qué va el libro?, os preguntaréis. Pues de un grupo de «robinsones»  que acaban en una isla desierta (donde van a parar los grandes navegantes polinesios para morir) y donde tienen que organizarse para vivir, ante la imposibilidad de ser rescatados. Puede parecer una premisa un tanto manida, pero lo que hace peculiar a esta novela, y creo que es lo que me atrajo de la misma, no fue tanto las peripecias a la hora de sobrevivir en un entorno que en principio parece paradisíaco, sino la forma en la que viven, cómo se comportan ante aquella adversidad y cómo se enfrentan al inevitable paso de la convivencia en parejas, que se irán produciendo irremediablemente.

Playa de la polinesia, similar a la narrada en la novela el navegante, de Morris West

Atardecer en alguna isla de la Polinesia. Así es el lugar donde transcurre la novela. Seguro que hay sitios peores en el mundo donde quedar atrapado, ¿verdad? ;)

Porque el cogollo de la historia se centra en las relaciones humanas, en esos emparejamientos que a veces nos sorprenden, dado los caracteres de las personas, que iremos conociendo poco a poco. El protagonista es Gunnar Thorkild, un marino de padre noruego y madre polinesia, que ejerce de navegante tanto en el mar como en la isla, siendo el líder que tratará de solventar los problemas que van surgiendo.

Me gustan las novelas así, donde hay muchos personajes y la historia trascurre en varios arcos argumentales.

Este libro continúa donde otras historias se quedan o no entran cuando se refiere a la llegada de un grupo a un lugar desconocido. Esta gente quiere regresar, pero como de momento no pueden hacerlo a corto o medio plazo, se organizan para vivir lo que mejor se pueda en un entorno que muchos calificaríamos como un Edén.

El grupo se divide en grupos de trabajo: unos construyendo una balsa que les permita algún día salir de allí, otros se dedicarán a pescar y a cultivar la tierra.

Además de Gunnar, tenemos otros personajes principales como el joven Mark que irá aprendiendo de su mentor y que se verá atrapado en un mundo donde no hay nadie de su edad con quien intimar. Luego está la doctora Sally, quien desde un primer momento se siente atraída por Gunnar y cuya relación pasará por fases tormentosas.

En definitiva, el libro no es de género romántico como pudiera parecer con tantos amoríos. Es más bien un libro sobre relaciones humanas en condiciones adversas. Se lee muy bien y os dejará con un buen sabor de boca si le dais una oportunidad. Yo lo hice en su día y ya veis.

¿La habéis leído? ¿Qué opináis?

El navegante, de Morris West (Libros inolvidables)
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Comentarios

  1. Yo leí el Navegante hace ya unos 30 años, estaba aun el colegio, al igual que Ud. en mi casa siempre tuvimos muchos libros para leer y nada estaba prohibido y me encantó, ahora quisiera volver a leerlo, por eso lo estoy buscando en internet, tantos libros pasaron por mi casa unos se quedaron otros se fueron y este es uno de ellos

  2. yo lo he leido hace muchos años y lo preste yno lo vi mas pero me gusto mucho tambien he leido del mismo autor el verano del lobo rojo y es muy bueno ya que pasaron tantos años y los recuerdo muy bien

  3. He leído El Navegante hace mas de veinticinco años y lo recuerdo como un libro especial y se que lo voy a volver a leer.
    Bien lo dices: Libros Inolvidables. También recuerdo entre otros a Verde Oscuridad de Annya Seaton, para mi tambien inolvidable.
    Bueno Juan, leyendo tus comentarios me impresiona que la diversidad te resulta interesante y en lo personal creo que muy enriquecedora. Creo que la vida acompañado, además de un libro, tiene mejor sabor.
    Un saludo y a seguir leyendo. Que estes bien.

    • Hola Jorge, gracias por escribir. El navegante es una novela ideal para las vacaciones veraniegas. Hay muchos otros libros inolvidables que iré añadiendo. En la diversidad está lo bueno de la vida ?

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